domingo, 21 de noviembre de 2010

Medio Maratón de Montaña El Tanque

A veces me pregunto por qué esto de hacer deporte puede llegar a ser tan adictivo. Alguna razón debe haber para que, incluso estando enfermos, decidamos ir a una carrera sabiendo que no es lo más adecuado.

El hecho es que días atrás venía arrastrando un gripazo que me había dejado fuera de combate, y ya desde el viernes daba por hecho que no correría en el Tanque. El sábado me levanté fatal debido a que me había pasado toda la noche sonándome y con dolor de cabeza, así que decidí que lo mejor y más recomendable sería quedarme en casa descansando y recuperándome, o al menos eso me hacía pensar mi lado responsable. Pero mi otro lado, el que está enganchado al deporte, me decía que quizás podría ir al Tanque a intentarlo, y que aunque fuera despacio podría acabar la carrera. 

Está claro que era una locura, pero bueno, tampoco perdía nada. Si me encontraba muy mal me retiraba y asunto resuelto. Por supuesto tuve que luchar contra mi lado responsable, y sobre todo contra toda mi familia y Raquel, que intentaron convencerme una y otra vez para que no fuera.

Pero al final ahí estaba yo comiendo a las 3 de la tarde a toda prisa para intentar estar en el Tanque antes de las 3.30 de la tarde. ¿Pero que cojones estoy haciendo? Pensaba mientras conducía y me sonaba cada 30 segundos para no llenar de mocos mi camisa de Tenerifetrail. Encima, al llegar pude comprobar que la climatología no era la más óptima para curarse de un gripazo, pero bueno, para eso tenemos el Buff (gracias Basilio), los manguitos, las camisas térmicas y demás prendas de abrigo.

Así que a las 4 de la tarde me encontraba yo junto a otros trescientos locos (y locas) en la salida del Medio Maratón del Tanque, sin muchas fuerzas y con dificultad para respirar por culpa de una congestión nasal, pero contento por haberme decidido a pasar un rato haciendo lo que me gusta y compartiéndolo con todos los amigos que allí estaban.

Y nada, se dio la salida y como siempre salieron todos como si corrieran delante de un toro por la calle Estafeta en San Fermín. Yo salgo todo lo rápido que mis pulmones y mi congestión nasal me permiten para no asfixiarme.


Comienza la subida de casi 8 kms. Casi todos corren, yo también lo hago pero en breve decido subir caminando, ya que no quiero forzar demasiado. Prefiero ir despacio que aún queda mucho. Además, tengo el pulso más alto de lo normal, seguramente debido a la gripe. Cada cierto tiempo tengo que ir sonándome y tengo algo de tos, pero bueno, me animo a mi mismo cuando adelanto a alguien. Termina la subida y llegamos a la pista del Canal de Vergara, con algo de esfuerzo, pero sabiendo que he reservado algo para los 15 kms que faltan.

Comienza la parte llana y noto algún calambre en el gemelo. Me paro a estirar. Sigo corriendo y parece que se me pasa. Por suerte no tuve que parar más por esta causa. Voy adelantando a varios participantes,  aunque intento no pasarme y mantener un ritmo constante. Veo a lo lejos a los primeros pasando por el Hotel "Los Partidos de Franquis". Me imagino como habrán subido los jodidos, jeje.


Llego al hotel y hay gente que va caminando. Algunos con calambres, otros porque han subido demasiado rápido supongo. Giro a la izquierda y rodeamos la montaña. Voy bastante cómodo aunque no puedo respirar todo lo bien que quisiera y sigo con el pulso más alto de lo normal. Llegamos a la carretera que nos lleva a la ermita. Aquí hay gente que anima y aplaude muchísimo.


Empieza la bajada, voy alargando la zancada y alcanzando a participantes. Algunos me dejan pasar, otros los tengo que adelantar. Pienso que quizás voy demasiado rápido, pero bueno, a mi lo que me gusta es bajar en plan kamikaze, así que disfruto del momento.

Aunque sigo con la nariz medio congestionada, cada vez me voy encontrando mejor. Debe ser que ya me he librado de varios virus por el camino, jeje. Seguimos bajando y disfrutando de la carrera, es lo que tiene ir sin prisas.


La verdad es que los kilómetros van pasando casi sin darme cuenta y llego a la primera subida chunga. Se nota en las piernas el cansancio, pero bueno, subimos tranquilos. Llegamos arriba y ahora toca bajar de nuevo. Ya está oscureciendo y, aunque hay luna llena, casi no se ve el camino en las zonas más cubiertas.  De repente alcanzo a un grupo que va en fila india bajando por un sendero bastante embarrado. Todos van despacio por miedo a caerse. Yo con ganas de bajar rápido, pero aquí es imposible adelantar. Toca esperar a que lleguemos al final del sendero. Lo malo es que justo después nos espera la famosa subida de las antenas, jeje.


Comenzamos la "subidita" y aquí todos dejan de hablar, jeje. Sólo se escuchan los resoplidos de la gente, incluídos los mios. Joder, que dura la puñetera subida. Además está embarrado y cuesta mucho más. Veo un cartel y me pregunto si es una señalización que ha puesto la organización. ¿Qué ven mis ojos? Dice "Sonría por favor" "Ánimo Tenerifetrail" "Campeones". Y allí estaba Carmelo animando y gritando. Era como si tirara de mí con una cuerda y me ayudara a subir, jeje. ¡¡Gracias Carmelo!! Bonita sorpresa habías preparado.


Pues nada, ya sólo queda bajar hasta la carretera y la meta sera nuestra. La bajada es bastante peligrosa. Ya es de noche y el suelo está muy resbaladizo, aparte de que hay grandes surcos. Bajamos con cuidado. Aquí también hay un pequeño atasco, pero bueno, mejor ir despacio aprovechando la luz del frontal de el chico que va delante.

Antes de llegar a la carretera adelantamos a Pedro Millán (http://www.eldia.es/blogs/malpais/). Va bastante tocado, arrastrando una pierna. Me dice que le ha dado un calambre. Le animo diciéndole que ya está llegando a la carretera. Supongo que tampoco le haya servido de mucho.

Llegamos a la carretera. Sólo quedan poco más de 2,5 kilómetros. Empiezo a trotar y pienso que hace un par de semanas fui corriendo desde aquí hasta la gasolinera sin problemas, pero hoy arrastro unos cuantos virus encima, así que subo caminando. No se ve nada por la niebla. Menos mal que los coches pasan despacio. Superamos la parte más dura y vuelvo a trotar en el llano. Ya no queda nada, por lo que decido seguir corriendo. Casi todos van caminando y los adelanto. Les animo a que corran, que el final está cerca. Algunos me acompañan. Entre ellos Jesús Díaz, hermano de Isidro, un amigo triatleta. Y así cruzamos la línea de meta Jesús y yo juntos.


Bueno, al final conseguí mi objetivo. Está claro que no estaba en las mejores condiciones para correr, pero al final creo que mereció la pena haber venido. Además, hoy me encuentro mucho mejor de la gripe, jeje.

La carrera ha sido muy bonita, aunque el recorrido se hizo bastante duro debido a que muchas zonas estaban bastante embarradas y a una climatología algo adversa. Felicidades a los 278 participantes que consiguieron acabarla, especialmente a los ganadores de la prueba, Pepe Padrón y Sonia Prieto, y como no, a todos los amigos de Tenerifetrail, que hicieron un auténtico carrerón.


Agradecer a Rayco y Basilio que hayamos podido disfrutar de esta prueba tan bien organizada, con unos avituallamientos y balizajes perfectos, que hacían casi imposible perderse. Sin duda un éxito. También tengo palabras de agradecimiento para Aarón, de Bichillo Runner, por estar siempre presente con su cámara fotografiando y animando a los participantes.

Y como siempre digo, el próximo año repito, aunque espero que en esa ocasión los virus me den una tregua ...

lunes, 15 de noviembre de 2010

Entreno Maratón Anaga

Después del entreno de la semana pasada, donde hicimos el recorrido del Medio Maratón de Anaga, esta semana decidimos ir a reconocer la parte del Maratón de Anaga que nos faltaba. En esta ocasión nos reunimos Javi Sánchez, Eduardo Cebrián, Javi Lorenzo y yo. Salimos de la Cruz del Carmen a las 7.30 de la mañana y nos dirigimos hacia el punto donde se separan la carrera corta de la larga, un poco por debajo del cruce del Batán. Para llegar a ese sitio recorrimos casi dos kilómetros de pista hasta enlazar con la TF-143, justo por donde pasarán las dos carreras. En este punto, el día de la carrera ya se habrán recorrido 6,5 kms desde que se dé la salida, en la Plaza del Cristo, aunque recuerden que casi la mayoría serán por asfalto.

Seguimos paralelos a la TF-143 por un sendero estrecho y llegamos hasta nuestro objetivo, el cruce donde  los participantes del Maratón cogen el desvío hacia Bajamar. Continuamos por una pista ancha donde se puede correr a buen ritmo, incluso en las subidas, ya que son suaves. Hay que tener en cuenta que después de un kilómetro encontraremos un cruce que nos permitirá ir a Bajamar o a Tegueste. En este punto cometimos el error de no ir mirando el GPS y seguimos en dirección a Bajamar por el Camino de la Goleta. Al cabo de unos kilómetros nos dimos cuenta de que estábamos fuera del trayecto y tuvimos que dar la vuelta y volver al cruce, así que hicimos unos cuantos kilómetros más de lo previsto. Recuerden que en el cruce hay que ir en dirección a Tegueste para correr por una pista de 3 km. con algunos repechos no muy duros que nos llevará hasta el Monumento de Los Donantes.


Dejamos el monumento atrás, después de sacar algunas fotos, y seguimos bajando por una pista que pasa al lado de un bosquecillo que parece ser traido de otro sitio y puesto ahí, jeje. Nos dirigimos en dirección a la Mesa de Tejina, pero antes de llegar cogemos a la derecha el sendero que nos llevará hasta Bajamar. Aquí también hay que estar atentos para no saltarnos el desvío. El sendero, de unos 4 kms, permite correr cómodo y tiene unas vistas muy bonitas de Bajamar.



Vamos bordeando varios barrancos pequeños hasta llegar al Barranco de la Goleta, que inicialmente también se bordea por el interior y más tarde baja por el lado interior derecho hacia Bajamar. El sendero comienza con una pendiente descendente suave, y según nos acercamos a la costa se va acentuando. Aunque permite ir bastante rápido, incluso cuando encontremos alguna pequeña subida, debemos ir con cuidado ya que es estrecho. Aquí podremos ver a los que van delante y detrás de nosotros, y hacernos una idea de la posición que ocupamos en carrera, ya que se ve perfectamente el final y el principio del sendero durante gran parte del mismo. Lo malo de esto es que sabremos lo que nos falta por recorrer, jeje.

El final del sendero se vuelve más técnico y cada vez tiene más pendiente. Pasamos al lado de algunas casas, y nos saludan varios perros enormes con cara de pocos amigos (algunos de ellos incluso podrían habernos almorzado de un bocado, jeje). Cuando acaba el sendero llegamos a una pista de tierra que va paralela a la TF-13, y antes de llegar a la carretera cogemos a la derecha y vamos por otra pista casi llana durante un kilómetro, para posteriormente girar a la izquierda y bajar por un camino asfaltado más empinado que nos llevará hasta la TF-13.

Una vez en la carretera general tendremos que correr 2 kms. por la acera hasta llegar a la Punta del Hidalgo. Esta parte quizás sea la peor de la carrera, ya que tendremos que ir por una carretera que tiene bastante tráfico, aunque con bonitas vistas de la costa de Bajamar y La Punta. Aunque tendremos que superar un repecho justo antes del "Café Melita", en general se puede correr cómodo.


Más adelante abandonamos la TF-13 y bajamos a la izquierda hacia la Cofradía de Pescadores, para pasar por el paseo que va paralelo a la costa. Pasamos la piscina y llegamos hasta el final del paseo, cogemos a la izquierda y seguimos paralelos a la costa en dirección al Faro. Aquí entramos en la zona de San Juanito, que es de tierra. Toda esta zona es totalmente llana y tiene unos 3 kms (desde que abandonamos la TF-13), aunque cuando lleguemos a la ermita de San Juanito encontraremos un repecho no muy largo pero algo incómodo. Recordar que en este punto ya llevamos 23 kms. en las piernas. Al final de este repecho de unos 600 metros llegaremos a la pista que nos llevará hasta el principio de la subida a Chinamada.



Aquí empieza sin duda la parte más dura de la carrera, donde tendremos que superar 600 metros de desnivel positivo en 3,5 kms, con una pendiente media de casi el 18% y ¡máxima del 41%!. Hay zonas realmente duras, sobre todo en las partes donde hay escalones de piedra, por lo que llevar un ritmo muy alto puede pasar factura. Aquí recomiendo ir con suficiente agua o isotónico antes de empezar la subida, ya que podemos agotarla fácilmente (como me pasó a mi), sobre todo si hace algo de calor. Tengan en cuenta que podemos tardar una media de 50 minutos en subir, aunque a muchos les llevará más de una hora. Este error hizo que antes de llegar a Chinamada tuviera que bajar el ritmo porque empecé a sufrir calambres en el gemelo izquierdo.



Las vistas del barranco son impresionantes y merece la pena parar a admirar el paisaje (si no vamos primeros y tenemos al segundo cerca, jeje). Al llegar a Chinamada paramos un momento para reagruparnos y comprar agua e isotónico en el "Bar La Cueva" (donde recomiendo que prueben su escaldón de gofio, si no están compitiendo claro, jeje).





Llegados a este punto, aún nos queda seguir subiendo hasta la Cruz del Carmen, aunque por suerte ya no tendremos que superar una pendiente tan grande. Continuamos por la carretera que lleva a Las Carboneras, y a 300 metros cogemos un sendero a la derecha. El sendero sigue subiendo hasta los 700 metros de altitud y luego tendremos 1,3 kms de un tramo cómodo para correr, ya que es casi todo llano o bajada. Pasado este tramo llegaremos a una zona donde podemos encontrar un rebaño de cabras y ovejas que nos harán compañía un rato, jeje. Seguimos y encontramos otra subida algo dura que nos llevará hasta la carretera TF-145, la que lleva a Las Carboneras. Cruzamos la carretera y tendremos que subir unas escaleras bastante puñeteras que pasan al lado de un depósito de Teidagua. Seguimos por una pista de tierra paralela a la carretera, aunque más adelante tendremos que ir unos 200 metros por asfalto, hasta llegar a otro sendero a la derecha de unos 800 metros que nos llevará hasta la Pista de las Hiedras. Aquí se alternan las subidas con las bajadas, aunque cualquier inclinación del terreno, por muy suave que sea, se hace dura.


Una vez llegados a las Pista de las Hiedras ya sólo nos queda subir hasta el bar de la Cruz del Carmen por un sendero de 1200 metros, con una pendiente media del 12% y máxima del 27%, por lo que también sufriremos de lo lindo para alcanzar el punto más alto de la carrera, con 950 metros de altitud.

Y aquí finalizó nuestro entreno, aunque recuerden que el día de la carrera aún les quedarán 6,7 kms para llegar a la meta, con un repecho de 700 metros duro de verdad.

Como conclusión puedo decir que el recorrido de la Maratón de Anaga es bastante exigente, sobre todo la subida desde la Punta del Hidalgo a Chinamada, pero también tiene muchas partes donde se puede correr bastante cómodo y rápido, sobre todo bajando a Bajamar y de Bajamar a la Punta. Creo que el recorrido del Maratón es mucho más duro que el de la media maratón. Independiente de que sea el doble de distancia, la bajada hasta Bajamar y la parte de asfalto hasta la Punta pueden pasar factura si se hacen muy rápido y podría sufrirse más de la cuenta en la subida hasta la Cruz del Carmen. De todos modos, está claro que cualquiera que haya entrenado correctamente podrá acabarla sin problemas y podrá disfrutar de una bonita carrera por la zona de Anaga (una de las zonas más antiguas de la isla), con vistas espectaculares. Una bonita forma de conocer mejor el municipio de La Laguna.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Entreno Medio Maratón Anaga

Este fin de semana me tocaba un entreno de unos 20 kms, así que aproveché para hacer el recorrido del Medio Maratón de Anaga. Al final decidí hacerlo el domingo, ya que el sábado fui con la familia a Pueblochico y de ruta por los guachinches del norte. Fuimos a parar a uno que se llama "Guachinche la Salud", donde estaba todo buenísimo y barato, jeje.

En el entreno me acompañaron Eduardo (un compañero de trabajo), Tomás (su suegro) y Javi (su cuñado), algo que agradecí enormemente, ya que siempre se disfruta más de una salida larga si vas acompañado. Salimos a las 8.30 de la Plaza del Cristo, aunque yo ya había corrido casi 2 kms desde mi casa, así que ya había hecho el calentamiento, jeje. La carrera comienza con 4,5 kms de asfalto y recorre el Camino de la Rua y el camino viejo de Las Mercedes. En esta primera parte de asfalto se puede correr cómodamente, exceptuando en los últimos 1500 metros, que tienen bastante pendiente. Una vez que cruzamos la TF-12 encontraremos un tramo que llega al 25% de desnivel. Superada la zona de asfalto comienza el sendero ascendente de 1400 metros que nos llevará hasta la TF-143. La primera parte del sendero es más empinada, aunque luego suaviza y se puede correr a ratos, donde incluso encontraremos alguna bajada corta. Llegamos a la TF-143, justo a la altura de una especie de mirador, y a partir de ahí tendremos que correr por asfalto nuevamente unos 1300 metros hasta que nos encontramos con el cruce que va al Batán. Cogemos un sendero a la derecha que nos permite evitar la carretera. Al final de este sendero vemos unos carteles que indican el camino que hay que seguir para ir a Bajamar. Aquí es donde se separa la carrera corta de la larga.

Seguimos corriendo por la carretera que lleva al Batán y a 400 metros encontramos a la derecha la entrada de la "Pista de las Hiedras". Recorremos 2 kms de pista, donde se puede ir bastante rápido, ya que es prácticamente llano, y seguidamente cogemos un sendero ascendente a la derecha de unos 2 kms que nos llevará hasta la Cruz del Carmen, aunque antes de eso cruzamos la TF-143 nuevamente. Aquí está el punto más alto de la carrera (950 metros). Hacemos una parada técnica para que Tomás y Javi se tomen un café y repongan fuerzas. Dejamos el bar atrás, cruzamos la TF-12 y cogemos un sendero que se encuentra a la izquierda, el cual tiene un kilómetro y que nos llevará hasta la carretera de Jardina. Este sendero es algo técnico pero muy divertido, ya que tiene muchas curvas, algunas de 180º.

Llegamos a la carretera de Jardina y toca bajar por asfalto. Aquí las piernas sufren bastante porque hay mucha pendiente. Hay unas bonitas vistas de la presa de Tahodio desde aquí. Recorridos 1200 metros hay que coger un camino a la izquierda que sube a lo alto del Lomo Largo. Son 700 metros, pero con una pendiente media del 16% y con alguna zona al 25%. Aquí se nota bastante en las piernas el cambio de ir bajando a volver a subir.

Sinceramente, creo que esta subida se le atragantará a más de uno, sobre todo a los que estén haciendo la maratón. Una vez llegados a la parte más alta, encontramos un camino de tierra que alterna subidas y bajadas suaves, aunque se puede correr sin problemas (si las piernas lo permiten, jeje). Desde aquí se puede apreciar la belleza de mi ciudad, jeje. Después de recorrer 1.700 metros llegamos a una carretera asfaltada y ya desde este punto no pisaremos más la tierra hasta llegar a la meta. La carretera recorre toda la parte alta del Lomo Largo y el Bronco y nos llevará hasta el Camino de la Rua nuevamente, no sin antes haber bajado alguna pendiente bastante rompepiernas. Una vez llegados a este punto, sólo nos queda recorrer 800 metros hasta la Plaza del Cristo, que será donde estará la meta.  



Como conclusión diré que el recorrido de esta prueba es algo más suave que el del Tanque, sobre todo los primeros kilómetros que, aunque suben ligeramente, permiten llevar un ritmo cómodo. Hay algunas subidas durillas, pero no demasiado largas, por lo que podrán afrontarse sin problemas, exceptuando la última parte de la carrera, donde encontraremos un tramo algo más exigente, sobre todo para los que lleguen justitos de fuerzas, jeje.



A continuación pueden ver el pefil de la prueba y pongo algunas fotos del entrenamiento.




Algunas vistas de La Laguna desde el Lomo Largo:

  

  


Subiendo la parte más dura de la carrera

El principio de la subida
  
Casi llegando arriba




martes, 2 de noviembre de 2010

Entreno Medio Maratón El Tanque

El lunes, aprovechando que teníamos un fin de semana más largo de lo habitual, decidí acercarme al Tanque para echar un vistazo al recorrido del Medio Maratón, el cual se celebrará el próximo 20 de noviembre. Me acompañó John, un colega triatleta con el que entreno desde hace tiempo y al que tengo casi convencido para que participe en alguna prueba de montaña (Anaga quizás...).

A priori, el recorrido es casi el mismo que el del año pasado, aunque con alguna pequeña modificación. Por lo tanto, no nos vamos a librar de la subidita de 7 km, sin casi descanso, que va desde los 590 m. hasta los 1315 m. (725 m. de desnivel). Además tendremos algún tramo al 30%, siendo la pendiente media del 11%. Por lo tanto, sólo los más fuertes podrán subir corriendo. A los que vayan a salir rápido les recomiendo que calienten muy bien, ya que a los 200 metros de la salida empieza la subida.


Una vez superados los 7 km. de ascensión llegamos a una pista que a muchos les resultará familiar, ya que pasamos hace poco por ella en la Vulcan Race, aunque en sentido inverso. A partir de aquí nos espera un km y medio de falso llano en el que se puede correr cómodo, hasta que llegamos a la parte más rápida, que baja unos 4 km. hasta el Hotel Rural "Los Partidos de Franquis". Aquí es donde cambia el recorrido con respecto al año pasado, ya que en vez de coger una pista a la derecha hay que seguir bajando y coger una entrada a la izquierda, la cual nos lleva a un sendero que nos permite rodear una montaña. Son aproximadamente 2 km, donde se puede correr bien, salvo en alguna zona con bastante pendiente. Aquí hay que ir con cuidado, ya que podemos encontrar bastantes piedras y es fácil sufrir alguna torcedura de tobillo. Sin ir más lejos, mi compañero decidió que su tobillo estaba en muy buenas condiciones y quizo averiguar cuánto era capaz de doblarlo, algo que hizo que casi no pudiéramos continuar el entreno. Por suerte, no fue grave y pudimos continuar.

Una vez rodeada la citada montaña llegamos a la TF-373 y nos dirigimos en dirección a la Montañeta. En poco menos de un kilómetro llegamos a la ermita, y aquí ya continúa el recorrido igual que el año pasado. Seguimos bajando por asfalto y a 500 metros ya encontramos un camino de tierra más estrecho, algo técnico pero muy entretenido.


El camino se convierte en sendero y atravesamos un pequeño barranco. Continuamos descendiendo y llegamos a una carretera asfaltada que nos llevará hasta Ruigomez. Cruzamos la TF-82 y seguimos por una calle asfaltada, hasta que nos adentramos de nuevo en un sendero a la derecha, que forma parte de la "Ruta del Agua". Volvemos a correr por asfalto y nuevamente entramos en otro sendero a la izquierda, más empinado y algo resbaladizo. Aquí hay que ir con cuidado si llueve un poco, ya que es fácil caerse. Llegamos a una galería y pasamos al lado de los raíles. Aquí nos persiguen y ladran unos cuantos perros, aunque parecen amigables, jeje. Continuamos corriendo por la Ruta del Agua. Desde aquí ya divisamos a lo lejos las antenas hasta donde tendremos que llegar en un rato. Cogemos a la izquierda y nos acercamos a la primera de las subidas fuertes. Vemos el punto geodésico en lo alto y sin pensarlo mucho subimos. Aquí ya se notan las piernas algo cansadas, pues llevamos muchos kilómetros corriendo. Ascendemos unos 40 metros caminando apenas 120 metros, por lo que es bastante pendiente.


Seguimos corriendo sobre la cresta de la montaña. Pasamos el punto geodésico. Aquí hacemos una parada obligada para admirar el paisaje que nos brinda la isla baja. Nos sacamos unas cuantas fotos y nos preparamos para una bajada de 600 metros aproximadamente, bastante técnica, que nos lleva por un estrecho sendero algo peligroso, así que hay que ir con cuidado. Al llegar al final del sendero cogemos a la izquierda y sentimos la presencia del último gran obstáculo del día, la famosa subida hasta las antenas.


Aunque "sólo" son 400 metros, la pendiente es muy dura, y a eso hay que sumarle que es muy incómodo caminar debido a que el agua ha dejado grandes surcos. Llegamos a las antenas y toca bajar lo que hemos subido. La bajada no llega al kilómetro, pero también es incómodo correr, ya que hay muchas grietas en el suelo. Los que bajen por aquí de noche tendrán que extremar las precauciones. Llegamos a la TF-423 y ya sólo nos quedan 2,200 metros para llegar hasta la meta. Esta parte es bastante dura, ya que hay algunos repechos largos y la carretera casi siempre sube, pero puedes pensar que ya estás llegando al final y sacar fuerzas de flaqueza.

Como conclusión diré que me ha gustado mucho el recorrido, incluso más que el del año pasado, ya que la bajada de asfalto hasta San José de los Llanos era bastante rompepiernas. Hay una gran diversidad de paisajes, por lo que no nos aburriremos en ningún momento. Aparte de esto, se puede correr durante gran parte del recorrido, sobre todo los que sean buenos bajando por senderos técnicos.


La única pega que le pondría es que a muchos participantes se les hará de noche (los que tarden más de dos horas y media) y eso tiene como consecuencia que se vean obligados a ir con muchísimo cuidado en las zonas técnicas, por lo que tardarán bastante más que si fueran de día, aparte de que no podrán disfrutar del paisaje, aunque hay que reconocer que también tiene su encanto encontrarse en plena naturaleza totalmente a solas y en la oscuridad.

No olviden llevar ropa de abrigo y frontal, porque casi seguro que los necesitarán.

Si tienen pensado entrenar antes de la carrera, les recomiendo encarecidamente que lleven un GPS, ya que es realmente fácil perderse. Hay bastantes cruces y muchísimos senderos. Yo al menos no habría sido capaz de seguir el recorrido correctamente si no hubiese llevado mi Garmin.


Aquí les dejo el perfil del recorrido. Como pueden ver, al final son casi 23 kms: